¿QUÉ ES LA MASONERIA?

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Muy Respetable Gran Logia del Estado de Querétaro.

Fundada en 1934


Miembro del supremo consejo de méxico del 33° y último grado del rito escocés antiguo y aceptado para la jurisdicción masónica de los estados unidos mexicanos Miembro de la confederación masonica latinoamericana Miembro fundador de la federacion de logias masonicas

¿Qué es la masonería?

Así como las aves prisioneras no se salen de su jaula, de la misma manera los que ignoran EL BIEN Y EL MAL no escapan de su miseria.

La masonería como escuela filosófica, ecléctica, impersonal, constructiva y como un camino individual hacia la verdad, tiene tres únicos principios: LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD. La forma concreta de entender y aplicar esos principios no está marcada, y cada masón debe buscarla y realizarla personalmente.

La masonería es una sociedad iniciática en la que se encuentran las diferentes escuelas de pensamiento y concepciones de la vida. En primer lugar, el carácter iniciático significa que el ingreso en masonería, el paso a los diferentes grados y el trabajo masónico en general, obedece a unos rituales o ceremonias precisas que tienen un significado simbólico. En efecto, la vivencia de cada masón, será diferente ante la misma ceremonia, y eso es precisamente lo que se pretende: que cada cual reflexione y estudie, según su estilo, aportando su versión para el conocimiento de los demás. El carácter iniciático de las enseñanzas es tan antiguo como la humanidad, y la masonería mantiene esas viejas tradiciones.

La masonería es una sociedad iniciática en la que se encuentran las diferentes escuelas de pensamiento y concepciones de la vida. En primer lugar, el carácter iniciático significa que el ingreso en masonería, el paso a los diferentes grados y el trabajo masónico en general, obedece a unos rituales o ceremonias precisas que tienen un significado simbólico. En efecto, la vivencia de cada masón, será diferente ante la misma ceremonia, y eso es precisamente lo que se pretende: que cada cual reflexione y estudie, según su estilo, aportando su versión para el conocimiento de los demás. El carácter iniciático de las enseñanzas es tan antiguo como la humanidad, y la masonería mantiene esas viejas tradiciones.

La masonería acepta los postulados de Libertad, Igualdad Y Fraternidad, combate los privilegios y la intolerancia de cualquier tipo, mediante el estudio de la ciencia, la investigación de la verdad, la práctica de la virtud y el ejercicio de la filantropía, trabaja por la paz y la justicia, por el progreso moral, intelectual y material del hombre y a través suyo, por el de la sociedad. La masonería es, a la luz de sus principios universales, un instituto de perfeccionamiento ético al servicio del hombre y una institución destinada a extender los valores de solidaridad y tolerancia.

La masonería es o debe de ser, una esperanza, un sitio de reflexión y un lugar de encuentro para cualquier persona de buena voluntad, que busca afanosamente la libertad y la justicia. En la masonería no caben dogmas, estando abierta a todas las actitudes respetuosas con las formas de pensar ajenas.

En masonería existe una vieja fórmula que propugna no tratar de política o religión, salvo para esclarecer a los demás, sin embargo, nuestra historia y nuestro mundo están impregnados de realizaciones de inspiración masónica. De ahí deducen los críticos de nuestra organización su peso político y su papel como fuente de directrices concretas.

Los masones basándose en los principios de Libertad, Igualdad Y Fraternidad, llevan, cada uno de una forma libre e individual, esas actitudes y principios a su mundo familiar, social, político, laboral, etcétera. Lo hacen en la forma en que voluntariamente deseen, y con los aspectos concretos que en conciencia decidan. Si, por ejemplo, la fraternidad universal es un principio masónico, no será extraño que la mayoría de los masones se hayan encontrado en primera fila de la constitución de organismos internacionales, de la unidad europea, etcétera. El masón es un ser humano comprometido, las más de las veces, en un proyecto político, social, intelectual, filosófico, porque debe ser un ser consciente y responsable al que no lo dejan indiferente los demás.

El masón, por el solo hecho de serlo, está obligado a velar por la integridad de su patria, a obedecer las leyes del país donde viva, a consagrar la inviolabilidad de la vida y a combatir la tiranía y el fanatismo en todas sus formas.

La masonería es una institución iniciática, lo que implica que ineludiblemente, quien ingresa a ella debe pasar por una INICIACIÓN, proceso este que tiene por finalidad, llevar al subconsciente lo que a la razón le es difícil interpretar y que consiste en una serie de pruebas y rituales simbólicos. En la institución se trata de que cada estudiante alcance a plenitud, el conceptualizar la libertad máxima, el libre albedrío, con todo lo que ello implica, el tener libertad implica necesariamente, tener responsabilidad por sus acciones, por el cumplimiento de sus compromisos y por alcanzar sus propias metas, y la responsabilidad por los actos que aquella inspire. Todo lo que se puede obtener de esta institución está en proporción directa con el esfuerzo invertido en el estudio, con la perseverancia manifestada tras los objetivos y con la obligación del compromiso contraído.

La masonería es una actividad emprendida por personas íntimamente unidas que, empleando formas simbólicas sacadas principalmente del oficio de albañil y de la arquitectura, trabajan por el bienestar de la humanidad, esforzándose por mejorarse a sí mismos y mejorar a los demás con objeto de construir una liga universal de la humanidad. Tal es la masonería, que une todos estos elevados intereses y aporta a su servicio una gran fraternidad de personas libres y de buenas costumbres, constituida sobre los cimientos de la fe espiritual y del idealismo moral, cuya misión es hacer amigos a todos los seres humanos, refinar y exaltar sus vidas y purificar sus sueños, para que rindan homenaje a la verdad, a la belleza, a la justicia y al carácter. Su esencia, es la filantropía o sea, la cualidad humana y humanística que se distingue por el amor a los semejantes y por las obras en bien de la comunidad. Su objetivo, la investigación de la verdad, tanto la verdad científica y positiva como la verdad trascendental. Igualmente tiene como objeto, el estudio y práctica de la moral en su acepción más amplia y muy especialmente, la moral LAICA. Promoviendo de la misma manera la solidaridad entre los congéneres, el mejoramiento espiritual y material de la humanidad, y el perfeccionamiento individual y social del hombre.

El sistema de diferentes grados, en el sentido iniciático ya descrito, se considera que el acceso a nuevas capacidades de reflexión y actitud masónica debe ser marcado por el paso a un nuevo grado, marcado por un ritual especifico. El grado superior tiene nuevos derechos, pero también y sobre todo nuevos deberes, dentro del trabajo masónico, de esta forma, se avanza gradualmente en el conocimiento simbólico y filosófico. Pero no hay que olvidar que la iniciación es obra de la vida entera, y que todo francmasón continúa siendo, simbólicamente, un aprendiz, abierto a todo y a todos. Lo que la masonería ofrece al individuo está condicionado, en forma directamente proporcional a lo que invierta en esfuerzo de estudio y aprendizaje.

La masonería es formativa, porque persigue los propósitos de formar el carácter moral de sus miembros y enfatiza la búsqueda de la armonía con el universo interior y el orden en la vida personal, el desarrollo de la consciencia y el estado que ésta genera. Emplea el convincente método de la deducción y no de la inducción, basándose en simbolismos y alegorías y en la práctica de rituales y ceremonias para comunicar milenarios conceptos de orden y verdad a sus miembros y les invita a practicarlos cotidianamente para elevar su condición humana. La masonería es educativa porque enseña, mediante ceremonias y rituales, sus preceptos de moralidad y fraternidad. Enfatiza la obligación de sus miembros de interesarse por el mundo que los rodea, por descubrir su relación con el universo interior, por desarrollar sus habilidades intelectuales, por ser justos, por seguir los preceptos de su consciencia, por ejercitar al auto control de sus actos, por ser perseverantes, honestos y sinceros.

Las logias masónicas, sus templos, sus sesiones de trabajo y el estudio en sus bibliotecas son elementos sustanciales de esta tarea educativa. La masonería es tolerante, porque aun cuando exige la creencia en un ser supremo, origen de la existencia de todo lo creado, NO apoya ni predica ningún credo o teología, invita a sus miembros a que practiquen sus creencias sin dogma ni prejuicio. Qué gran sensación el ser parte de una filosofía y un modo de vida en el que cada persona, al ingresar como masón a la orden, llega a comprender que nunca debe estar conforme con lo que es, en el que por convicción interior dedica su tiempo a perseverar, buscando el desarrollo de su consciencia y evalúa a su condición como ser humano, asumiendo sus responsabilidades ante el ser supremo, ante sus semejantes y ante sí mismo.

La satisfacción de tan elevados ideales solo se encuentra en la masonería, ahí se encuentra la síntesis de la vida, nada escapa a ella. Es la única institución que ha podido sobrevivir a través de los siglos, a las pasiones y a las tragedias humanas, desde que el hombre comenzó su existencia inteligente en el mundo. El papel de la masonería en el mundo sigue siendo el mismo, sus objetivos no han cambiado, pero sí pueden y deben cambiar los medios que utiliza para alcanzarlos. La masonería sigue siendo actual, puede y debe cumplir una función insustituible en la sociedad contemporánea, promoviendo la tolerancia, la educación, la libertad de conciencia y todos los derechos humanos proclamados por nuestros antepasados masones. Tenemos la esperanza de un futuro promisorio, si sólo sabremos afrontarlo con decisión, con esfuerzo, con el espíritu en alto, con responsabilidad, conscientes que somos los hijos de la luz y que las fuerzas oscuras de la ignorancia, la ambición y la envidia jamás, jamás podrán extinguir la llama eterna de la verdad.

Por todos los conceptos aquí vertidos y porque nos identificamos con ellos, estamos orgullosos de ser masones. En fin; ¿Por qué somos masones? ¿Que buscamos en la masonería? En una palabra, queremos ser FELICES, queremos una felicidad que sea la retribución de haber cumplido con nuestro deber, queremos que nuestros hijos tengan la posibilidad de ser felices y que puedan conseguir personas adecuadas con quien compartir la felicidad. Confiamos haber aclarado dudas, confusiones o puntos oscuros. No pretendemos con ello otra cosa que ser más conocidos en nuestros objetivos y formas de trabajar. Para terminar, te recordamos algo que con frecuencia se dice en masonería; Hay muchos masones sin mandil; es decir, personas que nunca han ingresado en una logia, pero cuyos principios y actuaciones hacen que día a día este mundo sea más fraternal, más justo, más tolerante y más libre. El templo que pretendemos construir está siempre inacabado, y cada generación de masones aporta una piedra más a la obra común, adecuada a su época y su marco geográfico.

Muy Respetable Gran Logia del Estado de Querétaro.